Ermita de San Lázaro

jueves, 17 de julio de 2008

ERMITA DE SAN LAZARO



En el siglo XV, los santos aparecen en los altares no solo por su ejemplaridad moral, sino por advocación protectora de algunas enfermedades, fenómenos atmosféricos o patronos de gremios, esta ermita, hallase fuera del cerco de la antigua ciudad y es una humilde construcción del siglo XVI, reformada. Consta de tres naves, de a tres tramos, con pilastras y bóvedas por arista, así es descrita por Melida en su visita a Plasencia en 1924. San Lázaro el patrón de esta, y al que está dedicado el retablo, es patrón de los pobre y leprosos, Mandoz en su “Diccionario Geográfico” describe un hospital o casa de pobres a las afueras de esta ciudad para el recogimiento de los infelices pasajeros, posiblemente leprosos, por la iconografía que representaba su retablo.
La importancia de esta ermita no está en el edificio sino en lo que contiene, que vamos a describir.
Pinturas en tabla, aprovechadas en el moderno retablo de la ermita de San Lázaro y muy estropeadas. Aun así se reconoce su mérito. Deben datar del siglo XVI y debieron componer un retablo importante. Representan los conocidos pasajes bíblicos de Herodías y del rico Epulón, la resurrección de Lázaro, el lavatorio antes de la Cena, y la Virgen con el Señor difunto en los brazos. Son pinturas arcaicas de buena mano. Hoy desmontadas y restauradas, nos hace pensar que pudieron formar parte de un pequeño retablo, por las proporciones de la ermita, al estilo que ejecuto Correa de Vivar por los años 1525-1530.
En el cuerpo central de este, iría el tabernáculo, San Lázaro en escultura y en el remate la tabla de la Piedad, todo ello de abajo a arriba.
Los cuerpos laterales estaban dedicados a San Lázaro, y en este caso se unificaron las dos personalidades: el pobre de la palabra y el hermano de Marta y María: y ambos presididos por la imagen del pobre Lázaro.
En la parte izquierda de arriba abajo, Lázaro el pobre en casa del rico Epulón, y los Novísimos; y en la calle derecha, y también de arriba abajo, la Resurrección de Lázaro, y Cristo comiendo en casa de Lázaro o María ungiendo los pies de Cristo
En el banco la “Anunciación”, “El Nacimiento” y la “Epifanía”.
Todo ello hoy restaurado, por Don Pablo Rodríguez Mostacero y Pablo Javier Rodríguez Abad, recuperación posible gracias a la colaboración de Don Pedro Pérez Enciso y Dña. María Josefa Marcos Tome.
Obra restaurada por la inestimable colaboración de Don Juan Ángel Sayans Gómez.
Biografía. Isabel Mateos Gómez. Plasencia 1992.
Catalogo Monumental de Cáceres. J. Mélida. 1924

SEMBRANDO INQUIETUDES. A.C.P. PEDRO DE TREJO

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